En el taller de Diseño de Espacios, en colaboración con COIMA, estudiantes de las Másteres en Interior & Living Design y Urban Vision & Architectural Design — Anastasia Eggler, Leila Palma, Maria Nasr y Ployroungrong Klumsiri— se propusieron revolucionar la vivienda estudiantil redefiniendo la convivencia mediante el concepto de Intercambio en Capas.
En el centro de esta visión se encuentra la idea de “Intercambio en Capas”, un enfoque de diseño que se desarrolla a diferentes escalas dentro de los edificios. El concepto permite a los usuarios acceder a espacios privados, semiprivados y públicos en cada etapa, resumido en el título “Belonging at Every Level”. El diseño reinterpreta el espacio como una herramienta que permite a los usuarios elegir su nivel preferido de intercambio e interacción.
En el taller de Diseño de Espacios, en colaboración con COIMA, estudiantes de las Másteres en Interior & Living Design y Urban Vision & Architectural Design — Anastasia Eggler, Leila Palma, Maria Nasr y Ployroungrong Klumsiri— se propusieron revolucionar la vivienda estudiantil redefiniendo la convivencia mediante el concepto de Intercambio en Capas.
En el centro de esta visión se encuentra la idea de “Intercambio en Capas”, un enfoque de diseño que se desarrolla a diferentes escalas dentro de los edificios. El concepto permite a los usuarios acceder a espacios privados, semiprivados y públicos en cada etapa, resumido en el título “Belonging at Every Level”. El diseño reinterpreta el espacio como una herramienta que permite a los usuarios elegir su nivel preferido de intercambio e interacción.
Líder de proyecto | Mentor
Michele Ignaccolo
Autores de los proyectos
Anastasia Eggler
Leila Palma
Maria Nasr
Ployroungrong Klumsiri
A nivel micro, el proyecto comienza con grupos de ocho habitaciones individuales en cada planta, que convergen alrededor de una zona común central. Esta disposición fomenta la interacción y la colaboración entre los compañeros de piso más cercanos. Ampliando aún más esta idea, cada media planta, compuesta por dieciséis habitaciones, cuenta con un espacio común más grande, lo que fomenta una mayor participación social entre los residentes.
A nivel macro, cada planta se convierte en un animado lugar de conexión, caracterizado por una amplia zona común diseñada para fomentar la interacción y la colaboración entre una comunidad más amplia de estudiantes. Estos grandes espacios compartidos sirven de puntos focales para el intercambio de ideas, experiencias y la creación de conexiones significativas.
La sensación de interconexión se ve reforzada por el diseño arquitectónico: las áreas comunes de cada planta se integran a la perfección con las de la planta adyacente mediante pasillos interconectados. Al adoptar el concepto de Intercambio en Capas, los estudiantes han redefinido las nociones tradicionales de vida en comunidad, abriendo camino a una nueva era de conexión y participación comunitaria en las residencias estudiantiles.